domingo, abril 02, 2006

Anotaciones de una libreta negra (II)

Nada más sencillo que el movimiento de una masa informe que se ha despojado de su personalidad y se entrega cómodamente en manos de un espíritu rector cuya superioridad queda reconocida en el acto de sometimiento. Lo único que debe evitarse es el temor al número, al vértigo de la masa: un error de principiantes que se traga sin piedad a cualquier alfeñique.