domingo, abril 02, 2006

Anotaciones de una libreta negra (III)

Desfiles: Por lo general tales alardes tienen tintes patrióticos. La generalidad sometida al engaño de seres humanos que superponen sobre sus intereses personales la falacia de un bienestar general. ¡Qué burla! El engaño se sustenta sobre la base de la aniquilación de la voluntad personal encorsetada en la férrea mordaza del uniforme y, si necesario se considera para acrecentar la tragedia, en la propia desaparición del principal actor de esta representación. Humus para crear el mito y que la mentira no se resquebraje. Pero por supuesto a los espectadores se les debe hurtar los horrores que suelen envolver esta muerte. Convertidos desde principios del siglo pasado en engranajes de un proceso mecánico, a estos seres se les ha hurtado todo brillo heroico: hasta el brillo de sus uniformes se ha desvanecido dejando unos colores apagados, de camuflaje que los hace asemejarse a cadáveres enterrados en vida y que, a pesar de la ironía, son uno de los símbolos de estos tiempos.