domingo, abril 23, 2006

Anotaciones de una libreta negra (XV)

Uno de los encantos de la historia es que, en ocasiones, encontramos en ella épocas en las cuales nos habría gustado vivir. Poder no ya elegir, sino determinar un destino en cierta medida es un ansia de abrirse camino con el mínimo esfuerzo, pero también revela la frustración por descubrir que, en todo o en parte. el ser, la personalidad, no se adecúa al tiempo que le ha correspondido en suerte.